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El arte de fabricar

Una marca de Buenos Aires, construida desde adentro de la industria.

Quill nació en Buenos Aires con una idea bastante simple: hacer prendas que formen parte de la vida cotidiana y hacerlas bien.

Pero nuestra historia no empieza exactamente con una marca. Empieza mucho antes, dentro de una fábrica.

Somos una empresa familiar vinculada a la industria textil desde hace más de veinte años. Crecimos entre telas, máquinas, moldes, muestras y producción. Durante años fabricamos prendas para otras marcas y aprendimos el oficio desde adentro: entendiendo materiales, desarrollando productos, resolviendo detalles y viendo cómo una idea termina convirtiéndose en una prenda.

En 2022 decidimos llevar toda esa experiencia a un proyecto propio. Así nació Quill.

Empezamos por lo fundamental

Nuestro primer producto fueron los bóxers.

No fue casualidad.

Queríamos empezar por una de esas prendas que usamos todos los días y a las que, paradójicamente, muchas veces se les presta poca atención. Una prenda básica, funcional y necesaria, donde el verdadero valor está en cosas que quizás no se ven inmediatamente: el algodón, el tacto, el elástico, las costuras, el calce y cómo se siente después de muchas horas de uso.

Nos gustaba la idea de construir una marca desde ahí: desde lo esencial.

Con el tiempo llegaron las remeras, los buzos, los pantalones, los jeans, los accesorios y nuevas categorías. Pero esa primera decisión todavía resume bastante bien nuestra manera de pensar.

No creemos que una prenda tenga que ser complicada para ser buena. Creemos que las prendas más simples son, muchas veces, las que más precisión necesitan.

Diseñar sabiendo fabricar

Para nosotros, diseñar y fabricar nunca fueron dos mundos separados.

Cuando pensamos un producto no pensamos solamente cómo se va a ver. Pensamos qué tela utilizar, cómo debería caer, cómo se va a coser, qué terminación necesita, cómo debería sentirse puesto y cómo lograr que todo eso pueda producirse correctamente.

Ese conocimiento de fábrica forma parte de Quill.

Nos interesa el diseño, pero también nos interesa el oficio detrás del diseño. La máquina que cose una costura, la persona que corta una tela, una muestra que se corrige varias veces hasta encontrar el calce correcto.

Porque una prenda terminada es solamente el último paso de un proceso mucho más grande.

Y nosotros queremos mostrarlo.

Hecho en Buenos Aires

Quill es una marca de Buenos Aires.

Nuestra identidad está inevitablemente atravesada por el lugar donde trabajamos, producimos y vivimos.

No buscamos copiar literalmente lo que sucede afuera ni perseguir cada tendencia que aparece. Miramos lo que pasa en el mundo, por supuesto, pero tratamos de interpretarlo desde acá y construir una identidad propia.

Una marca contemporánea, simple y honesta, pensada para personas reales y para el uso cotidiano.

Creemos en buenos básicos, buenos materiales, colores que tengan personalidad y prendas que puedan convivir entre sí temporada después de temporada.

Apostar por producir acá

También creemos que fabricar localmente importa.

Argentina tiene una enorme tradición textil y detrás de cada prenda existe una cadena de conocimiento que vale la pena preservar: proveedores, talleres, cortadores, confeccionistas, modelistas, tintorerías y muchas otras personas que forman parte de la industria.

Elegir producir acá no siempre es el camino más sencillo.

Pero es el camino que conocemos y en el que creemos.

Nos permite estar cerca del producto, participar del proceso, corregir, desarrollar y seguir aprendiendo. Y, sobre todo, nos permite sostener aquello que estuvo en el origen de nuestra familia y de nuestra marca: hacer ropa.

Quill hoy

Quill sigue creciendo a partir de esa misma filosofía.

Queremos construir un guardarropa masculino donde convivan los esenciales de todos los días con productos de temporada, manteniendo una misma lógica: buenas telas, buenos calces, atención a los detalles y una estética simple que pueda durar más que una tendencia.

No pretendemos hacer de todo.

Preferimos hacer productos que entendemos, trabajar sobre ellos y mejorarlos.

Porque para nosotros fabricar no es solamente una etapa necesaria para tener algo que vender.

Es parte de la identidad de Quill.

 

Y probablemente sea la parte más importante.